Dicen que una imagen vale más que mil palabras, y eso es cierto, y quienes redactan muchas veces se ayudan de las imágenes para hacer entender al elector de lo que se está hablando, pero se trata de u herramienta que hay que saber utilizar.

Así como hay palabras que juntas pueden no tener ningún sentido, también las imágenes deben tener un sentido dentro de un texto, no se trata solo de colocarlas y ya, sino que hay que saber su ubicación adecuada, hay que incluirlas dentro del texto, y hay que describirlas de manera adecuada, que todo guarde relación, es la clave de una buena redacción.

No deben ser un adorno

Las imágenes dentro de un texto ocupan un lugar fundamental, visualmente hacen más atractivo el texto, pero no se trata de una ilustración, sino que debe ser una imagen que en primeria instancia guarde relación con el texto que se redacta, del mismo modo, quien escribe debe describir, de acuerdo al contexto del mismo, la imagen en función de lo que se escribe.

Muchos redactores cometen el error de incluir imágenes en un texto y no explicarlas correctamente o no se r la imagen que mejor te describe lo que se pretende ejemplificar con ella, así que si una imagen no es visible o no te dice lo que realmente

 Es muy importante que la imagen no sea un adorno en el texto, sino que esta sea incluida en el mismo, ya que de estar incluso dentro de dos párrafos y no ser explicada, no ser nombrada y no colocar la fuente de donde se obtuvo, es un grave error de redacción, que muestra además que el texto no se hizo según las normas establecidas para redactar y esto puede restarle seriedad.

Describir imágenes también es un arte

Así como el redactar correctamente te ayuda a poder hacer que las personas, sin ver algo puedan imaginar perfectamente lo que se esta hablando, también describir imágenes supone un reto para todo un buen redactor, por ello no hay que decir que es más fácil escribir cuando se tiene imágenes que complementan lo dicho.

Y es que las imágenes tienen cabida en un texto cuando es necesario, de lo contrario, de ser algo que la mayoría conoce, puede ser irrelevante o incluso un complemento que se ve como un bulto, por ello no es tan fácil decidir si el colocar imágenes dentro de un texto puede ser lo mejor.

Pero una vez incorporada una imagen, esta se debe describir de la manera correcta, se deben tomar en cuenta cada detalle, y hablar en relación a la imagen que se incorpora, no en relación a otra distinta que aunque pertenezca a lo mismo, quizás más que aclarar a quien lee, puede confundirlo.

Sobre las imágenes originales

Cuando se escribe un texto y se incluyen imágenes, estas pueden ser tomadas de la web, no hay nada de malo en ello, siempre y cuando se deje claro esto, pero si se tiene la ventaja de incluir en estos textos imágenes originales, que no solo las genéricas que se encuentran en el internet, esto otorga mayor seriedad y credibilidad al lector.