La inteligencia artificial ofrece una gran variedad de herramientas para la escritura de forma creativa, conocerla en profundidad puede resultar beneficioso y ayudar a adquirir diferentes competencias y lo mejor es utilizarla de forma ética.

Actualmente, es posible enseñar a escribir de forma eficaz gracias a la inteligencia artificial, pues gracias a ella es posible escribir en un tono determinado y es posible parafrasear un texto bajo un estilo familiar, profesional o de forma ingeniosa.

Creatividad gracias a la inteligencia artificial

Se han analizado diferentes sistemas de IA aplicados a la redacción creativa, logrando determinar el nivel de creatividad de algunas personas, los indicadores de creatividad gracias a la IA son los siguientes:

Originalidad: es importante para producir ideas poco frecuentes.

Flexibilidad: es la aptitud para producir un gran número de ideas, así como de asociaciones ante cualquier tipo de estímulos.

Flexibilidad: es la aptitud para producir respuestas variadas de diferentes campos temáticos diversos.

La inteligencia artificial supera a la humana en fluidez y flexibilidad, esto se debe a que dispone de una gran cantidad de información, superior a la que una persona puede llegar a manejar, así como tener conocimientos y detalles de un problema, por lo que mayores serán las probabilidades de encontrar una solución.

El ser humano es menos rígido que la Inteligencia artificial, por lo que es posible ofrecer respuestas sorprendentes ante diferentes situaciones o acontecimientos inverosímiles.

La Inteligencia artificial es una ayuda

La IA es una ayuda en diferentes tareas de escritura y creatividad verbal, pues en ella destaca el potencial de la colaboración humana y la IA en el proceso de escritura creativa, sin embargo no puede reemplazar la inteligencia y la creatividad humana, por la siguientes razones:

  • La IA es un medio, no un fin en temas de redacción creativa.
  • El ser humano es quien ha participado activamente en la programación, elección de modelos y los ajustes de la IA.
  • La creatividad no ocurre en una mente aislada, sino en la interacción de las personas en un entorno sociocultural.
  • La IA carece de criterio, los escritores deben ser capaces de actuar con decisión, criterio y responsabilidad ante la redacción de un texto.

Por consiguiente, la inteligencia artificial funciona como un colaborador, además, es necesario proteger el proceso de aprendizaje de los escritores y no reducir las capacidades cognitivas de las personas, la IA es una herramienta, pero no es un reemplazo de la creatividad humana.

Finalmente, escribir con la ayuda de la IA sugiere un replanteamiento de la escritura y la creatividad en temas de educación, pues estamos en una época en que la reproducción de los contenidos no tiene sentidos, es por ello que la IA debe funcionar como un punto de partida o herramienta, pero no como un resultado final.

La IA avanza a pasos agigantados y no pasará mucho tiempo para que la IA sea personalizada, por lo que será capaz de adoptar el estilo personal de escritura, por lo que se seguirá aprovechando el uso de la tecnología con fines educativos.

 

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